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Embarazadas, lo bueno del Nadar…
La
mujer embarazada, empieza a tener importantes cambios, como también comienza
en sí una cierta pesadez corporal, donde su movilidad le demandará de un
creciente cansancio. Siempre es bueno, que en esta época de tanta felicidad y
ansiedad para la mujer, ellas puedan hacer ejercicios, logrando sentirse
mejor, con mayor agilidad, donde podrán también preparar mejor, sus músculos
pelvianos, para el futuro parto.
En SI, la NATACIÓN, es la más noble alternativa, que
pueda tener una mujer, donde se sentirá mucho mejor, más segura (mientras sepa
nadar), y en consecuencia, brindará una mejor salud a su futuro bebé…
Otra de las funciones
importantes que establece la actividad de la natación, es que ayuda a evitar
el sobrepeso, pues si logramos nadar sesiones de más de 35 minutos, de 2 a 4
veces semanales, nadando despacio, se logrará trabajar el sistema de ácidos
grasos, y de esa forma, las futuras mamás, podrán comer un poco más, pudiendo
controlar mejor el sobre peso, a través de la actividad del agua. En sí, el
deporte o la gimnasia ayudan a tolerar el embarazo; a estar mejor
acondicionada para el momento del parto, y a tener una mejor recuperación
después del nacimiento. En condiciones normales, el ejercicio siempre, es
bueno para cualquier mujer embarazada. Incluso en este periodo el movimiento
resulta más necesario que nunca, ya que ayuda a eliminar los excesos de agua y
prepara el sistema muscular, facilitando el trabajo del parto y el parto
mismo. Por supuesto, que no es recomendable hacer
ejercicios bruscos, o juegos, donde se expongan ciertas caídas, o roces.
Durante el embarazo
el corazón, los sistemas circulatorio y respiratorio realizan un gran
esfuerzo. Es aquí donde la natación, puede ayudar a la embarazada, a
equilibrar sus funciones sistemáticas y biológicas del cuerpo. La práctica de
la natación, armoniza, tonifica, y relaja el cuerpo. Y por sobre todo nos
relaja mentalmente. Jamás, hay que realizar deportes fuertes, o que tengan
riesgo de caída, como el esquí, la equitación, el tenis, salir a correr, o
jugar en algún deporte, que se exponga el contacto corporal.
Se debe tener en
cuenta, que la pileta en donde se nada, cumpla con los requisitos de limpieza
y seguridad. Como también, se tendrán que buscar los horarios de menor
actividad en la piscina, para evitar roces con otros nadadores.
Antes de comenzar la
actividad, es bueno realizar un estudio o chequeo médico y ginecológico, para
comunicarle al Profesor y/o Entrenador, y en qué mes de gestación se
encuentra, y si el embarazo es normal, o tiene cierto riesgo.
Las clases, deben ser
en cierta medida programadas o planificadas. El profesional a cargo de la
clase, debe estar al tanto de la situación de la embarazada, y debe conocer el
nivel de la persona en el agua. Todos los trabajos deben ser progresivos, con
previos calentamientos, y no deben provocar ningún tipo de exceso. Como
también, hay que ser muy cuidadoso, con los trabajos que tengan cierta sobre
carga, como ser el “uso” de manoplas y otros elementos. Siempre hay que
hidratarse bien, antes y después de nadar.
En su práctica,
podemos nombrar muchos beneficios entre ellos;
1)
El aumento de
la sensibilidad Corporal.
2)
La sensación de
liviandad, debido a la flotación, permite que las articulaciones se liberen, y
estén más flexibles.
3)
La
horizontalidad, ayuda que se establezca una mejor distribución del peso del
cuerpo sin sobrecargar, en alguna zona en particular.
4)
Como trabajos
siempre en base a lo Aeróbico, y/o sub-aeróbico, va a mejorar muchísimo su
sistema cardiorrespiratorio, muscular y emocional.
5)
La actividad
mejora la tonicidad de los músculos, donde se trabaja todo la totalidad del
cuerpo; como ser las piernas, los brazos, la espalda, zona abdominal, la zona
lumbar, zona pelviana, la columna vertebral. En síntesis, un total compromiso
corporal.
6)
Ante nervios,
ansiedades, el nadar ayuda a que se puedan relajar mejor, las zonas más
sobrecargadas durante el embarazo. Es muy normal, los dolores de cintura
provocados por cambios corporales, y por la mala postura de la mujer durante
el embarazo.
7)
Con el contacto
en el agua, y su práctica, se estarán controlando muchos más de lo normal, su
peso, y su estado físico.
8)
En sí, con el
nadar, la embarazada se sentirá mas aliviada, más ágil, más activa, y más
linda. Y todo esto, trabajará sobre su estima emocional…
En próximas notas,
seguiremos hablando del la natación y embarazadas…
Pero lo importante,
es tomar las precauciones tanto fuera como dentro del agua, en esos meses tan
importantes, tanto para la futura Madre, como para el desarrollo del bebé. Y
saber, que el nadar, es muy bueno, para mejorar la calidad del embarazo, y de
vida…
Alejandro
Matías Lecot
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